Existencias y movimientos · Juliá Pinturas

Existencias físicas, registradas y disponibles

Distinguir las existencias físicas, las registradas y las disponibles de una misma referencia; calcular la disponibilidad restando reservas, mercancía en tránsito y unidades bloqueadas por incidencia; confirmar antes de prometer con una cifra, un plazo y una condición; y registrar y escalar un descuadre entre registro y estantería sin ajustar datos por cuenta propia.

Existencias físicas, registradas y disponibles

Portada de la Academia Juliá con el título del objeto sobre fondo azul y franja ocre, y el código JUL-C08-O01
Disponibilidad de existencias: el punto donde una cifra deja de ser un dato y se convierte en un compromiso con un cliente. Portada de identidad de la Academia Juliá (formación interna).

Llama un cliente para confirmar dos cajas de un esmalte. Miras el sistema, ves una cifra holgada y dices «sí, hay». Media hora después estás delante de la estantería con tres botes sueltos, un carrito de preparación a medio cerrar y un palé precintado con el nombre de otra tienda. El número de la pantalla no mentía: simplemente no respondía a la pregunta que acabas de contestar en voz alta. Entre «cuánto registra el sistema» y «cuánto puedo prometer yo ahora» hay tres magnitudes distintas y varias restas que casi nadie hace a tiempo. Este objeto enseña a separar las tres magnitudes —físico, registrado y disponible—, a calcular la disponibilidad restando lo reservado, lo que está en tránsito hacia otro destino y lo bloqueado por una incidencia, y a confirmar antes de prometer con una cifra, un plazo y una condición. Lo que cada tienda concreta hace con un descuadre (en qué pantalla se anota, quién puede reservar, quién autoriza un ajuste de inventario) depende del procedimiento interno de Juliá y está pendiente de validación: aquí se aprende el control, no una ruta inventada. Todos los números que verás son datos ficticios de supuestos didácticos.

Ninguna cifra de existencias es una promesa hasta que sabes a qué magnitud pertenece y la has comprobado hoy.
— Regla de la disponibilidad. Un número sin magnitud y sin fecha se convierte en un compromiso que luego no puedes cumplir.
Dependencia interna pendiente Este objeto enseña controles generales y verificables de la disponibilidad (conteo, identificación de magnitudes, cadena de restas, confirmación y registro de descuadres). Faltan datos internos que debe confirmar la casa (ver §5.3 del plan): cómo se llama el sistema de stock de Juliá y qué campos o estados ofrece para saber si una unidad aparece como reservada, apartada o bloqueada; quién puede reservar y con qué alcance (un cliente concreto, un pedido preparado, un trabajo en curso, cuánto tiempo queda reservado); cómo se registra la mercancía en tránsito entre la PBA y la tienda y desde qué momento deja de contar en un punto de venta y empieza a contar en el otro; y quién autoriza un ajuste de inventario y por qué cauce se investiga una diferencia. Hasta entonces, nada de esto se afirma como norma: se enseña a preguntar, a trabajar con la cifra comprobada y a escalar.

1 · «Queda» no es lo mismo que «está»

En el lenguaje del mostrador se usa la misma palabra —«queda», «hay», «te lo tengo»— para cosas muy distintas. Un envase puede quedar en la estantería y no estar disponible porque pertenece a un pedido ya preparado; puede estar registrado en el sistema y no existir físicamente porque se rompió y nadie dio la baja; y puede estar disponible en otra tienda y no en la tuya. Nombrar cada magnitud con su palabra evita la mitad de los compromisos que luego no se cumplen. Estas son las palabras que se usan en este objeto:

Tres preguntas antes de abrir la boca ¿CUÁNTO HAY de verdad delante de mis ojos? (físico comprobado). ¿CUÁNTO DICE el sistema y desde cuándo? (registrado). ¿CUÁNTO ME QUEDA LIBRE después de restar reservas, tránsitos e incidencias? (disponible). La tercera es la única que se le dice al cliente como compromiso, y solo si la primera está comprobada hoy.

2 · Las tres magnitudes, una por una

Las tres magnitudes se parecen en que son un número con una referencia y un formato por delante, y se diferencian en todo lo demás: quién las produce, cuándo caducan y para qué sirven. Confundirlas es la raíz de la mayoría de los «te lo dije y no estaba». La figura siguiente pone las tres sobre la misma referencia ficticia para que se vea que pueden ser tres números distintos a la vez, y los tres «correctos».

Diagrama con tres recuadros en fila: físico en la estantería 40 envases contados, registrado en el sistema 44 envases, disponible para el cliente 26 envases, con dos recuadros debajo sobre la diferencia de 4 envases y la cifra que se promete
Una misma referencia en tres cifras distintas (datos ficticios). Físico es lo contado hoy; registrado, lo que afirma el sistema; disponible, lo que queda tras restar reservas, tránsitos e incidencias. La diferencia de 4 envases se investiga: no se ajusta por cuenta propia.

El físico solo existe en presente: caduca en cuanto entra un pedido, sale un carrito de preparación o se cae un bote. Una cifra física de ayer no es un dato, es un recuerdo. Por eso, cuando la entrega es comprometida —un cliente que viene a recoger, un transportista que espera—, el físico se cuenta, no se deduce. El registrado es un cálculo acumulado: lo que entró menos lo que se ha ido registrando que salía. Es muy útil para detectar tendencias y para el PBA, pero arrastra todo lo que no se registró: una rotura no dada de baja, una venta apurada sin salida, una transferencia que salió sin documento o una recepción con diferencia no anotada. Si el registro está por encima del conteo, casi siempre hay algo sin registrar; si está por debajo, suele haber mercancía que entró sin registro (o una devolución mal cerrada). El disponible no es un dato que esté en ninguna parte: se calcula cada vez que se necesita. Es la magnitud operativa del mostrador y la única que puede convertirse en una promesa con fecha.

Dónde vive cada magnitud, quién la produce y para qué sirve
MagnitudQuién la produceCuándo caducaPara qué sirve
FísicoYo, contando en la estantería de este punto de ventaEn cuanto entra o sale un envaseSaber qué hay de verdad; detectar descuadres
RegistradoEl sistema, acumulando entradas y salidas registradasNunca se «actualiza solo»: se desfasa si algo no se registraVer la foto administrativa y alimentar el PBA
ReservadoEl pedido preparado, el apartado o el trabajo en cursoCuando se entrega o se libera la reservaSaber qué está comprometido aunque siga físicamente
En tránsitoLa transferencia entre PBA y tienda o entre tiendasHasta que se registra la salida o la recepciónNo prometer dos veces la misma unidad
BloqueadoUna incidencia: rotura, envase abierto, duda de lote o referenciaHasta que se comprueba y se cierra la incidenciaProteger al cliente y conservar la prueba
DisponibleYo, calculando: físico menos reservas, tránsitos y bloqueosEn el mismo momento en que lo hagoEs la única cifra que puedo prometer
El número de la pantalla no es una promesa Decir «hay 44» mirando el registro, cuando en la estantería hay 40 contados y 9 de esos están reservados, es prometer cuatro veces lo que se puede entregar. La cifra del sistema es información; la promesa es un compromiso. Entre una y otra hay que pasar por el conteo y por las restas.

3 · La disponibilidad: cómo se calcula

La disponibilidad se calcula con una resta encadenada sobre el físico comprobado de este punto de venta: se quitan las unidades reservadas a un pedido o apartado, las que están en tránsito hacia otro destino —físicamente aquí, pero comprometidas fuera— y las bloqueadas por una incidencia. Lo que queda es lo que puedo prometer. La figura lo muestra con un supuesto ficticio: 24 envases contados, 10 reservados, 4 en transferencia, 2 bloqueados ⇒ 8 disponibles.

Diagrama en cascada: 24 físicos contados, menos 10 reservados, menos 4 en transferencia, menos 2 bloqueados, igual a 8 disponibles para prometer, con una nota sobre qué hacer si el sistema no cuadra con la estantería
La cadena de restas de la disponibilidad (cifras ficticias de un supuesto didáctico). Cada resta tiene que estar documentada y ser de este punto de venta: si no sé si una unidad está reservada o en tránsito, no la prometo hasta confirmarlo.

Tres matices que se olvidan con facilidad. Primero: la resta se hace sobre unidades del mismo formato y la misma referencia; restar botes de 4 L de un total de envases de 1 L no es una resta, es un error. Segundo: solo se resta lo que está documentado o visto: una reserva que «creo que hay» no se resta, se comprueba, porque restar de más también produce una promesa mal hecha (le dices a un cliente que no hay cuando sí hay). Tercero: el tránsito tiene dos sentidos que se tratan distinto. Lo que sale de mi estantería hacia otra tienda está aquí pero no es mío para prometer: resta. Lo que viene hacia mí desde la PBA u otra tienda todavía no es físico mío: no suma a la disponibilidad hasta que se recibe y se registra, y solo se anuncia con una fecha si esa fecha está confirmada por quien corresponde.

Qué resta de lo que puedo prometer y qué no resta (supuestos ficticios)
Situación¿Resta de la disponibilidad?Por qué
Unidades asignadas a un pedido ya preparado en esta tiendaSí restanEstán físicamente, pero ya están comprometidas con otro cliente
Un apartado que un cliente dejó pagado o confirmado esta mañanaSí restaHay un compromiso en curso: prometerlo otra vez es doble venta
Mercancía precintada y identificada con destino a otra tiendaSí restaEstá en mi estantería de paso; su destino no es mi mostrador
Envase abierto, abollado o con fuga pendiente de una incidenciaSí restaNo es vendible mientras no se compruebe; hay que aislarlo
Rotura o merma aún no dada de baja en el registroResta del físico, y descuadra el registroNo está vendible y además el registro dice de más: se registra y se escala
Unidades que están en otra tienda y no han sido transferidasNo restan de aquí, pero tampoco suman aquíNo son mi físico; solo se pueden anunciar con una fecha confirmada
Mercancía en camino hacia mí desde la PBANo suma todavíaHasta que no se recibe y se registra no es disponibilidad de este punto de venta
Un pedido de cliente sin confirmar, solo presupuestadoNo restaSin confirmación no hay compromiso; si se confirma, pasa a reservado
Restar solo lo que puedes enseñar Cada resta de la cadena debe poder señalarse con el dedo: el pedido preparado, el palé con el nombre de la otra tienda, el bote dañado en la zona de incidencia. Si una resta no tiene prueba, no es una resta: es una sospecha, y las sospechas se registran como incidencias, no se cuelan en un cálculo que vas a prometer.

4 · Confirmar antes de prometer

Confirmar antes de prometer es el gesto que separa una disponibilidad calculada de una promesa cumplida. Consiste en no convertir un número en un compromiso con un cliente hasta haber pasado la comprobación completa, y en decir exactamente qué cifra, qué plazo y qué condición estás dando. Es también la diferencia entre una tienda que cuadra y una tienda que acumula «reclamos» que en realidad eran promesas mal hechas.

  1. CONTAR: físico de esta referencia y este formato en esta tienda, hoy. Si no puedo contar, no prometo: anuncio que confirmo en un plazo corto.
  2. IDENTIFICAR MAGNITUD: aclaro si la cifra que tengo delante es un conteo o un dato del sistema, y desde cuándo.
  3. BUSCAR RESERVAS: pedidos preparados, apartados confirmados o trabajos en curso que tengan unidades de esa referencia.
  4. BUSCAR TRÁNSITOS: si algo de lo que veo sale hacia otra tienda, y si lo que viene hacia mí ya está confirmado con fecha o solo anunciado.
  5. BUSCAR INCIDENCIAS: dañado, abierto, sin etiqueta o con lote dudoso. Lo que no está claro no se promete y se aísla.
  6. CALCULAR Y COMUNICAR: resto, obtengo la disponibilidad y la digo con cifra, plazo y condición; si falta algo, lo dejo escrito como pendiente.

La frase que se da al cliente tiene tres piezas y un dato. La cifra: cuántas unidades libres hay de esa referencia y ese formato, en esta tienda. El plazo: para cuándo las tengo y hasta cuándo las mantengo. La condición: qué queda pendiente (una reposición por PBA, una transferencia, una comprobación) y quién se lo va a confirmar. Un ejemplo de forma correcta, con datos ficticios: «De esa referencia tienes 8 botes de 1 L libres aquí hoy; te los dejo apartados hasta el viernes. Las 12 unidades que faltan para tu pedido no están en esta tienda: las confirmo con la reposición en curso y te llamo con fecha». Lo que no se dice: «hay 44» mirando el sistema, «te lo guardo» sin fecha, o «seguro que nos llega el lunes» sin ninguna confirmación. El plazo y la forma concreta de apartar una mercancía dependen del procedimiento interno de la casa: son una propuesta pendiente de validación, no una norma.

Lo que no se dice No se promete una cifra que no he contado, no se promete una unidad que está reservada o en tránsito, no se promete una fecha de llegada que nadie confirmó, y no se promete por parecido: una referencia que «se parece» no es la misma (límite del plan §7). Si la comprobación está a medias, lo correcto es dar un plazo para confirmar, no una cifra.

5 · Cuando la estantería y el registro no cuadran

El descuadre entre lo contado y lo registrado va a aparecer: es la señal más honesta del sistema. Lo que decide si el descuadre se convierte en información útil o en un problema mayor es qué haces en los diez minutos siguientes. La tentación de «dejarlo cuadrado» a mano es exactamente lo que hay que evitar: un ajuste sin autorización borra la huella de lo que pasó y convierte un descuadre del sistema en una incidencia personal.

  1. NO AJUSTAR: no se toca la cifra del sistema para que coincida con la estantería, ni al revés. Nadie «corrige» existencias por su cuenta.
  2. RECONTAR UNA VEZ: recounto la referencia y el formato, reviso ubicaciones cercanas, el carrito de preparación y la zona de incidencias. Un solo recontre, no veinte: el objetivo es confirmar el dato, no insistir hasta que salga.
  3. TRABAJAR CON LA CIFRA COMPROBADA: mientras el descuadre esté abierto, la disponibilidad se calcula con la cantidad verificada hoy y, ante la duda, con la más prudente de las dos.
  4. REGISTRAR LA DIFERENCIA: anoto referencia, formato, cantidad contada, cantidad registrada, diferencia, fecha y quién ha contado. Sin registro, el descuadre no existe.
  5. ESCALAR A QUIEN PUEDA INVESTIGAR: comunico la diferencia por el cauce de la casa para que se comprueben movimientos, recepciones, transferencias y devoluciones recientes.
  6. CERRAR CON AUTORIZACIÓN: solo quien tenga autorización para ello da de baja una merma o registra un ajuste, y siempre con la explicación del porqué. El origen de la diferencia se busca antes de tocar el número.

Hay descuadres que se explican en el momento y hay que registrar como lo que son: una merma no dada de baja (un bote roto esta mañana que sigue en el hueco), una recepción con diferencia cerrada mal, una transferencia que salió sin documento o una salida de venta no registrada. Y hay otros que no se explican: esos son precisamente los que necesitan investigación, porque un descuadre repetido en la misma referencia suele decir algo del procedimiento, no del conteo. En ningún caso el arreglo pasa por mover la cifra: pasa por encontrar el movimiento que falta.

Un ajuste sin autorización convierte un descuadre en una incidencia personal Mientras el descuadre esté registrado y escalado, la diferencia es un asunto del procedimiento y le corresponde investigarlo a quien tenga esa función. Si yo muevo la cifra para que cuadre, la diferencia desaparece del sistema y aparece en mi historial: he sustituido un control por una decisión sin respaldo. Y si encima había una rotura, una fuga o un envase manipulado detrás, además he dejado pasar el problema.

6 · Tres situaciones con números ficticios

Situación 1 resuelta: unitarios reservados y mercancía en tránsito (datos ficticios)

  1. Un cliente quiere saber si puede llevarse hoy una referencia de esmalte de ejemplo (código ficticio E-01, formato 1 L). El sistema muestra una cifra holgada. No es mi dato: es el registrado, y aún no sé qué hay delante de mis ojos.

Situación 2 resuelta: el registro no cuadra y hay merma sin dar de baja (datos ficticios)

  1. El sistema marca 44 envases de una referencia de ejemplo y el conteo físico da 40. Cuatro unidades de diferencia. Primera decisión: no toco nada. El descuadre es un dato, no un enemigo.

La tercera situación es la más delicada en el mostrador, porque la presión viene del cliente: pide más de lo que hay disponible. Un pedido de 20 botes de una referencia de ejemplo cuando, tras contar 24 y restar 10 reservados y 2 en tránsito, la disponibilidad es de 12. Aquí no hay dos respuestas, hay una correcta y una que genera el problema: se confirman las 12 libres con fecha y se deja por escrito que las 8 restantes quedan pendientes de reposición, en lugar de aceptar las 20 «y ya veremos cómo lo saco». Aceptar de más no es servicio: es trasladar el descuadre a otro cliente o a otra tienda, y casi siempre a otro día. La evidencia de este objeto se trabaja con tres situaciones de este tipo, todas con datos ficticios claramente marcados.

Las tres situaciones en una tabla (todas las cifras son supuestos didácticos ficticios)
Situación ficticiaFísico comprobadoQué restaDisponible y decisión
1 · Reserva y tránsito sobre la misma referencia24 envases10 reservados, 4 en tránsito, 2 bloqueados8: se confirman 8 con plazo y se anuncia el resto como pendiente
2 · Descuadre con merma no dada de baja40 envases (el registro dice 44)9 reservados, 5 rotos bloqueados26: se promete la cifra comprobada y la diferencia de 4 se registra y se escala
3 · El cliente pide más de lo disponible24 envases10 reservados, 2 en tránsito12 de 20 pedidas: 12 confirmadas con fecha y 8 pendientes de reposición por escrito

Errores frecuentes y sus consecuencias

Pon a prueba tu disponibilidad

SITUACIÓN 1 (DATOS FICTICIOS). Cuento en la estantería de esta tienda 30 envases de una referencia de ejemplo. Hay 12 unidades asignadas a pedidos ya preparados, 5 embaladas con destino a otra tienda y 3 con incidencia abierta (envase abierto, sin dar de baja). ¿Cuántas unidades puedo prometer ahora? Responde solo con el número.

envases

SITUACIÓN 2 (DATOS FICTICIOS). El sistema registra 30 envases de una referencia, pero mi conteo físico da 26. De esos 26, hay 6 reservados para un pedido preparado y 2 bloqueados por una incidencia; no hay tránsito. ¿Cuántas unidades puedo prometer trabajando con la cifra comprobada? Responde solo con el número.

envases

SITUACIÓN 3 (DATOS FICTICIOS). Un cliente quiere llevarse 20 envases de una referencia de ejemplo. Cuento 24 en la estantería; 10 están en un pedido ya preparado y 2 embalados hacia otra tienda; no hay unidades bloqueadas. ¿Cuántos envases puedes confirmarle hoy? Responde solo con el número.

envases

Un compañero dice estas frases al teléfono con un cliente. Marca las que son una promesa mal hecha según este objeto.

  1. «El sistema marca 44, así que te guardo 40 para el viernes»
  2. «Antes de confirmarte lo cuento, miro qué está reservado y qué sale hacia otra tienda»
  3. «Los botes están en la estantería, aunque sean del pedido preparado: te los vendo a ti, que vienes ahora»
  4. «El conteo da 26 y el registro 30: te confirmo con 26 y dejo registrada la diferencia»
  5. «Cuatro botes rotos siguen en el hueco sin dar de baja, los cuento como disponibles»

Identifica la linea con error.

Cuentas 26 envases en la estantería y el sistema registra 30 para la misma referencia y formato. Un cliente pide que le confirmes unidades para mañana. ¿Qué haces?

Un palé embalado e identificado con destino a otra tienda, que está hoy en mi estantería, cuenta como disponibilidad de mi tienda para prometer a un cliente.

Una rotura descubierta esta mañana y aún no dada de baja hace que el registro de existencias diga más de lo que hay en la tienda.

Completa la cadena de restas: disponibilidad = existencias comprobadas hoy menos unidades a un pedido o apartado menos mercancía en hacia otro destino menos cantidad por una incidencia.

Une cada situación con la magnitud de existencias que describe mejor.

Clasifica cada elemento según a qué parte del cálculo de la disponibilidad pertenece.

Físico comprobado
Resta de la disponibilidad
No entra en el cálculo

Ordena los pasos de la comprobación antes de darle una cifra a un cliente.

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Memoria: magnitud y qué hago con ella

TerminoDefinicion

Tarjetas rápidas de disponibilidad

¿Qué es el físico y hasta cuándo vale?
Lo que cuento con mis ojos en esta tienda, en este momento. Caduca en cuanto entra o sale un envase: para una entrega comprometida se cuenta, no se deduce.
¿Por qué el registro puede estar desfasado?
Porque es la suma de lo registrado: una rotura sin baja, una venta sin salida, una transferencia sin documento o una recepción con diferencia mal cerrada lo dejan fuera de la realidad.
¿Qué le resto al físico para obtener la disponibilidad?
Reservas (pedidos preparados o apartados), mercancía en tránsito hacia otro destino y unidades bloqueadas por incidencia. Siempre sobre la misma referencia y el mismo formato.
Un palé con destino a otra tienda está en mi hueco. ¿Lo prometo?
No. Está de paso: resta de mi disponibilidad. Y lo que viene hacia mí no suma hasta recibirlo y registrarlo.
¿Qué tres piezas tiene la frase que doy al cliente?
Cifra (cuántas unidades libres aquí hoy), plazo (hasta cuándo) y condición (qué queda pendiente y quién lo confirma).
El conteo y el registro no cuadran. ¿Qué hago primero?
No tocar la cifra. Recontar una vez, trabajar con la cantidad comprobada, registrar la diferencia con fecha y escalarla a quien pueda investigarla.

Supuesto ficticio: un cliente llama y pide que le confirme 15 botes de 1 L de una referencia de ejemplo para mañana por la mañana. En la pantalla del sistema aparece una cifra alta; en tu estantería cuentas 18; en el carrito de preparación hay 6 de esa referencia ya preparados; hay 2 embalados con destino a otra tienda y 1 con la tapa forzada sin dar de baja. Con los controles de este objeto, explica en cuatro o cinco frases qué compruebas, qué cifra le das, cómo la acompañas (plazo y condición) y qué harías si al contar comprobaras que el registro y el conteo no cuadran.

PistaCalcula la disponibilidad (18 − 6 − 2 − 1 = 9) y di en voz alta que 15 no se pueden confirmar hoy: da la cifra real, el plazo y qué queda pendiente de reposición. Si el registro y el conteo no cuadran, no ajustes: recounta una vez, trabaja con la cifra comprobada, registra la diferencia y escálala. La ruta exacta de reserva y de ajuste es una dependencia interna pendiente de validación de Juliá.

Ayuda de una pantalla: la tarjeta de confirmación

Ten esta tarjeta abierta cuando vayas a dar una cifra a un cliente o a confirmar un pedido por teléfono. Está pensada para recorrerla de arriba abajo en un minuto: cinco comprobaciones y una frase. Es una ayuda general de trabajo; el formato oficial, el sistema donde se anotan reservas y ajustes, y los plazos que se pueden ofrecer los fija la casa.

Tarjeta de una pantalla con seis recuadros: físico comprobado, reservado, en tránsito, bloqueado, disponible y qué digo al cliente, más dos recuadros sobre el descuadre entre conteo y registro y las dependencias internas pendientes de validación
Tarjeta de confirmación en una pantalla: seis casillas encadenadas antes de dar una cifra, con la regla del descuadre y las dependencias internas pendientes de validación (referencias y cifras ficticias).

Web de Juliá Pinturas
Punto de partida para identificar familias, formatos y referencias del catálogo; la disponibilidad y los plazos se comprueban en la tienda, no en la web.

Ventajas para profesionales
Servicios verificables de la casa; no contienen el circuito interno de reservas, tránsitos ni ajustes de inventario.

Para dominar este tema

Lo esencial que debes saber

Preguntas clave del tema

  1. ¿La cifra que tengo delante es un conteo de hoy o un dato del sistema? ¿Desde cuándo?
  2. ¿He contado la referencia y el formato exactos, o estoy generalizando a partir de otra cosa?
  3. ¿Qué está reservado, qué sale hacia otra tienda y qué hay bloqueado por una incidencia?
  4. ¿Qué cifra, qué plazo y qué condición le estoy dando al cliente, y puedo sostener las tres?
  5. Si el conteo y el registro no cuadran, ¿la diferencia está registrada, escalada y trabajada con la cifra prudente?

Lo que debes poder hacer

Chequeo: calcular disponibilidad y confirmar antes de prometer

Se requiere 80% de aciertos para avanzar.

Siguiente: Solicitar material a otra tienda (JUL-C08-O02). Ya sabes calcular qué puedes prometer y detectar cuándo una cifra no es lo que parece; el siguiente paso es pedir a otra tienda lo que falta de forma inequívoca y rastreable, para que el tránsito quede registrado y no se convierta en un nuevo descuadre.